
Si la cultura, la historia y el folclore de México cupieran en una botella, sería en una de mezcal, que más que un destilado, logra capturar el sabor mexicano que cautiva al mundo.
MAL Mezcal es un ensamble místico de tres agaves, donde la magia de la botánica se conjuga con la pasión, la excentricidad y el placer de degustar un mezcal único e inigualable.
Este mezcal pertenece a House of MAL, y sus sabores y aromas se pueden describir como un viaje sensorial hacia la región única donde crecen los agaves, cosechados y procesados en un proceso artesanal para darle vida a este mezcal blanco orgánico.
La historia de MAL MEZCAL inicia a 1500 metros sobre el nivel del mar, en una tierra de rica biodiversidad, en la Sierra Mixteca de Oaxaca, donde las condiciones climáticas y geográficas son perfectas no sólo para que los agaves crezcan, sino que adquieran cualidades específicas para crear combinaciones verdaderamente únicas, con aromas y sabores cautivadores.
Con gran personalidad, es al mismo tiempo suave y fácil de degustar, gracias a su doble destilación en alambique de cobre con 4 placas añadidas, a lo que se suma la combinación del maguey espadín, el agave papalome y agave pulquero azul. Este ensamble le da sus aromas de romero, azahar, chile guindilla, café tostado y frutos críticos, además denotas de clavo, chile serrano, naranja dulce y queso añejo.

Estos agaves se seleccionan meticulosamente, seleccionando sólo aquellos entre 9 y 10 años, y que se dejan reposar aproximadamente durante un año completo antes de la cosecha, para concentrar aún más sus preciosos azúcares. Las piñas se limpian a la perfección, para que no queden restos de hojas y evitar así un sabor amargo al mezcal.
En MAL MEZCAL no se utilizan levaduras añadidas, sólo las que provienen del propio microbioma local, siendo este una expresión más del terruño local y el microclima específico de estos campos, aprovechando aún más la concentración de los azúcares.
Los maestros mezcaleros de House of MAL, trabajan meticulosamente cuidando cada detalle para garantizar la autenticidad del líquido, protegiendo y respetando una receta multigeneracional, de tradición milenaria, para garantizar que las esencias botánicas del agave no sean dominadas por el humo puro y pierdan su protagonismo, sino que permanezcan en el centro de la experiencia al beberlo. Esta frescura botánica distingue a MAL MEZCAL de todo lo que se ha ofrecido antes.
Cada sorbo de MAL MEZCAL es una invitación para que los sentidos viajen en una experiencia de sabor, inspirada en encontrar, apreciar y preservar el sabor auténtico del mezcal orgánico. Es un mezcal que nos seduce y nos transporta en una experiencia de sabores sublimes, de una manera suave e impecable.
