
En la desembocadura del río Amstel se alza una ciudad que parecería sacada directamente de una historia de fantasía; un sin fin de puentes, canales, históricos edificios y monumentos conforman la capital de los Países Bajos: Ámsterdam.
Originalmente un pequeño pueblo de pescadores a fines del siglo XII, Ámsterdam se convirtió en un importante puerto mundial durante la Edad de Oro holandesa del siglo XVII, cuando los Países Bajos eran una potencia económica. Principalmente conocida por su patrimonio artístico, elaborado sistema de canales y estrechas casas junto al canal con fachadas elaboradas, Ámsterdam es también una de las capitales mas cosmopolitas de Europa, moderna y atrevida.

En la dirección más codiciada del centro histórico se alzan dos edificios únicos; una antigua central telefónica y un histórico banco. Es aquí donde, dividido en dos, se encuentra el hotel de lujo W Amsterdam, una intrigante combinación de diseño de herencia, estilo contemporáneo y alma singular que hace eco a ese espíritu aventurero y abierto de Ámsterdam.
Combinando elementos arquitectónicos holandeses históricos con un diseño vanguardista justo al lado de la celebre Plaza Dam, este fabuloso hotel de cinco estrellas se encuentra en el epicentro de esta ciudad enérgica y con visión hacia futuro.

Con su estilo ‘disperso’ podemos despertar con las vibrantes vistas de la ciudad mientras dormimos en el antiguo centro de comunicaciones del Royal Dutch Post o escaparnos del ajetreo de Ámsterdam y hacer check-in en el antiguo KAS Bank al otro lado de la calle. Yo tuve el placer de hospedarme en W Exchange, donde lo tradicional se invierte y el diseño experimenta con la innovación y el lujo, creando una dinámica extraordinaria.
El fascinante estilo de sus 238 elegantes habitaciones, que incluyen 23 suites, tres suites WOW y dos lujosas suites Extreme WOW, hacen eco al concepto y la idea detrás de los hoteles W: lujo a través de experiencias lifestyle, donde ambientes dinámicos y momentos de asombro y diversión hacen de nuestra estancia algo único y memorable.
Esta oda al hedonismo y el lifestyle es además un edén culinario con espacios memorables – el impresionante W Lounge en la azotea, donde se encuentra la icónica piscina WET Deck con vista al Palacio Real y las luces de la ciudad, es uno de los hot-spots más seductores de la ciudad, con coctelería original y una ambiente infinitamente seductor.
