Freemark Abbey: la elegancia de un Merlot de Napa Valley

En el mundo del vino, la elegancia no siempre significa ligereza. En el caso de Freemark Abbey, puede encontrarse en la manera en que la fruta, la estructura y el paso por barrica consiguen convivir sin que ninguno de estos elementos domine la copa. Su Merlot de la añada 2021 es una interpretación clásica y refinada de la variedad, construida a partir de uvas procedentes de diferentes zonas de Napa Valley.

La primera impresión es aromática y envolvente: aparecen arándanos, cedro, algarroba y especias dulces que recuerdan a una cocina de repostería. En boca, el vino es generoso y de textura sedosa, con sabores de compota de frutos negros, chocolate con leche, especias provenientes del roble y un sugerente recuerdo de caja de puros. Los taninos se sienten, pero están integrados con precisión, dejando un final prolongado y elegante.

La diversidad de Napa en una botella

Parte de la personalidad del vino está en la diversidad de sus viñedos. El 60% procede de Keyes Vineyard, situado en Howell Mountain, cerca de Angwin y a aproximadamente 565 metros de altitud. Por encima de la capa marina y junto a Las Posadas State Forest, el viñedo recibe tardes cálidas y noches frescas que ayudan a conservar la acidez. Sus suelos volcánicos, poco profundos y de baja fertilidad producen Merlot de fruta oscura, con notas de mora y grosella negra, además de una distintiva mineralidad.

El 14% llega de Missimer Vineyard, en la AVA de Yountville, en el fondo del valle y cerca del río Napa. La mayor fertilidad de sus suelos se traduce en un vino de textura rica y densa, con frutos azules y negros y taninos estructurados.

Buena Tierra Vineyard, en Oak Knoll, representa el 11%. Sus suelos francos y sueltos contribuyen con una fruta más brillante, acompañada de matices de carácter sabroso. Finalmente, Benessere Vineyard, situado al norte de St. Helena, aporta el 10%. Su clima más cálido y sus suelos pedregosos favorecen notas de ciruela y arándano, junto con mineralidad y taninos elegantes.

La combinación permite que Freemark Abbey construya un Merlot que no depende de una sola expresión de Napa Valley, sino que reúne diferentes paisajes y microclimas en una misma botella.

Una añada de poca cantidad y gran concentración

La cosecha 2021 estuvo marcada por condiciones de sequía durante el invierno y la primavera. Después de una primavera moderada, las temperaturas aumentaron durante el verano. La floración produjo un cuajado menor de lo habitual y las vides mostraron poco vigor.

Paradójicamente, esas condiciones contribuyeron a concentrar las uvas. El calor durante la maduración favoreció una fruta de gran intensidad aromática y un color profundo. La vendimia comenzó a mediados de agosto con Sauvignon Blanc y continuó de manera constante durante septiembre y octubre con las variedades tintas.

Fue una cosecha pequeña en volumen, pero con vinos aromáticos, vivos y estructurados. El Merlot de Freemark Abbey está compuesto por 94% Merlot y 6% Cabernet Sauvignon, procedente de vides de entre seis y 25 años.

El tiempo como ingrediente

La elaboración comienza con una maceración en frío de tres días antes de la fermentación en tanques de acero inoxidable, a temperaturas de entre 85 y 90 °F. Después, el vino permanece 19 meses en roble francés, con 32% de barricas nuevas.

Freemark Abbey produjo únicamente 1,300 cajas de esta añada, y el vino tiene un potencial de guarda estimado de entre ocho y doce años en condiciones adecuadas.

Este Merlot cuenta una historia sobre Napa Valley y sobre la manera en que un vino puede ser una suma de territorios. Howell Mountain aporta altura y mineralidad; Yountville, densidad; Oak Knoll, luminosidad frutal; St. Helena, madurez y elegancia. En conjunto, construyen una expresión de Merlot profunda, refinada y con la capacidad de evolucionar lentamente en botella.


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