Desde Santa Clara con Amor: Parte 1

Entre las antiguas edificaciones de las pintorescas calles de Cartagena se alza el hotel más icónico de todo Colombia: Sofitel Santa Clara. Un espacio de lujo y sofisticación donde la magia de los trópicos y el Caribe se entrelaza con las leyendas y el romanticismo de la historia colonial de Cartagena, esta joya del mundo de la hotelería me llevó de la mano a descubrir el sabor, el alma, lo más autentico y fascinante de este increíble destino.

Desde la terraza de mi suite, sobrevolando la extensa alberca del hotel y sus majestosas columnas y paredes amarillas, inhalo el rico aroma a café colombiano en el caluroso aire y sonrío, recordando cada instante y experiencia que han hecho de mi estancia en Sofitel Santa Clara una vivencia inolvidable.

Mi sumersión en la excelencia del hotel y el charm del destino comenzó a través de su gastronomía al disfrutar de los manjares de su restaurante El Jardín al aire libre. Gozando de la compañía de Carmen Otero, una eminencia en el mundo hotelero del país, degusté ricos platillos, como rollitos de atún con aguacate sobre una cama de berenjena y camarones con arroz salvaje y quinoa.

Después proseguí al espectacular Sofitel SPA, donde las expertas manos de las terapeutas me condujeron a mundos de placer y relajamiento. Las antiguas tradiciones de tratamientos holísticos de todo el mundo se combinan con el refinamiento y la habilidad de la última cosmetología francesa para crear este Sofitel SPA, donde la mente y el espíritu siguen al cuerpo a través de una experiencia estimulante y rejuvenecedora.

Al caer la noche de dejé una vez más apapachar por la excelencia culinaria del hotel en el Pozo Colonial. En el patio central de este antiguo Convento, rodeado de arcos redondos, se ubicaba un lugar muy significativo para las Clarisas: el pozo, que servía de almacenamiento de agua y símbolo de purificación del alma. Esparcido alrededor de este pedazo de historia, este restaurante me encantó con su delicioso fondue de carne y deliciosas papas cambray con aioli de ajo negro.

En la romántica y legendaria Cartagena, Sofitel revivió el Convento de las Clarisas cuya historia se remonta a 1621. Muy cerca de la cocina se encuentra la huerta del Convento, un espacio donde las monjas debían cultivar alimentos para el consumo diario; se dice que entre sus cultivos mantenían plantaciones de banano, uvas de playa y uvas de mar. Hoy, en este lugar se ubica la alberca, ícono del hotel y lugar predilecto para pasar relajantes horas bajo el sol del Caribe Colombiano.

En 2012, el Sofitel Santa Clara se convirtió en Sofitel Legend, uniéndose así a una colección de propiedades emblemáticas ubicadas en ciudades con un rico patrimonio cultural en todo el mundo. Hospedarme aquí fue un viaje en el tiempo, repleto de descubrimientos de la legendaria historia de este icónico hotel impregnado de art de vivre francés, la combinación perfecta de tradición ancestral y hospitalidad local.


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