
La imaginación infinita del renombrado arquitecto Miguel Ángel Aragonés ha realizado una rica y original obra arquitectónica a lo largo de más de dos décadas. Este espejismo y juego óptico es el reflejo perfecto de su estilo incomparable, con el mágico toque final de una vista espectacular tanto de la bahía de Acapulco como de la bahía de Puerto Marqués.
Cada espacio y cada rincón fue meticulosamente planeado y perfectamente logrado, convirtiéndose en escenarios de momentos únicos y de imágenes de belleza surreal que quedan permanentemente plasmadas en nuestra memoria. Enmarcando espectaculares vistas a la Bahía de Acapulco, el hotel Encanto es una joya de arquitectura y diseño que juega con nuestros sentidos y nos sumerge en un mundo de fantasía.
Acapulco luce como un sueño mágico desde la joya arquitectónica y hotelera que es El Encanto – sus luces brillando y bailando bajo las estrellas.

Desde un principio, uno de los requerimientos de las mentes brillantes que crearon el hotel fue levantar la estructura para aprovechar las vistas que se logran en las partes altas del predio, que cuentan una historia de Acapulco sobre el “pie de la cuesta”, la Bahía, “ Punta diamante” y el nuevo Acapulco.
Enclavado en un punto único del fraccionamiento Brisas Marqués, El Encanto es un espacio de tranquilidad, paz y luz, de arquitectura única, que permite encontrarse con el océano en cada rincón y experimentar a cada paso una sensación nueva.
El hotel está ubicado en un terreno de 13,000 metros cuadrados en un área que limita por la parte trasera con una reserva ecológica y está rodeada de variadas y maravillosas vistas de Acapulco. Creado por el talentoso y renombrado arquitecto Miguel Angel Aragonés, el proyecto consta de dos volúmenes con fachadas completamente abiertas que albergan hermosas habitaciones, varias de ellas con piscina propia y espléndidas terrazas.
Sus amplios, innovadores e impactantemente bellos espacios nos invitan a relajarnos y vivir la noche sutil de Acapulco en un ambiente refinado. Un resguardo creado por manos locales, contenido por el entorno selvático, la bahía, y los eternos cambios de color en el cielo que vigila al mar abierto del Pacifico, permiten un espacio con infinitas perspectivas visuales y un paraíso enriquecido por la sintonía de la arquitectura con la naturaleza…
