
Listo para recibirnos con brazos abiertos, el precioso Hotel Encanto ha re-abierto sus puertas para sumergirnos en el exquisito mundo de hedonismo de Acapulco. Un resguardo creado por manos locales, el Hotel Encanto está contenido por el entorno selvático, la bahía, y los eternos cambios de color en el cielo que vigila al mar abierto del Pacifico, permiten un espacio con infinitas perspectivas visuales y un resguardo enriquecido por la sinfonía de la arquitectura con la naturaleza.

Aquí, un gran laberinto cuyas salidas se abren y rematan en el océano. Es un juego donde todo fue creado para generar una continua pulsión por el mar; para hacer que quienes lo habiten busquen y encuentren la salida, lleguen siempre a él con la mirada, lo atrapen. Las habitaciones buscan generar una sensación emocional de bienestar y por ello exponen los cielos y mar en primer plano: ciertamente sería difícil encontrar algo tan elemental o liberador como estos divinos cielos azules y atardeceres coloridos.
Música cuidadosamente seleccionada de ritmos africanos, acentos brasileros y las últimas texturas de la música francesa se mezcla con el canto de las gaviotas y la cálida caricia del sol, provocando en mi un bienestar absoluto.
La imaginación infinita del renombrado arquitecto Miguel Ángel Aragonés ha realizado una rica y original obra arquitectónica a lo largo de más de dos décadas. Este espejismo y juego óptico es el reflejo perfecto de su estilo incomparable, con el mágico toque final de una vista espectacular tanto de la bahía de Acapulco como de la bahía de Puerto Marqués.
La maestría de la gastronomía mexicana en el hotel vernácula complementa el arte de la conversación en espacios donde la luz actúa como un elemento transformativo, cambiando la escala y el volumen del espacio, así como nuestra percepción de él. Como un alocado sueño, donde la lógica y lo común desaparece y donde nuestro alrededor se mezcla y vuelvo uno con nuestra imaginación, Hotel Encanto Acapulco nos transporta a un mundo de fantasía.
