
En el corazón de Deer Valley, donde las montañas tocan el cielo y el aire fresco invita a la reflexión, encontré una experiencia que fusiona arte, gastronomía y creatividad de una manera única. En el Red Flower Studio, descubrí el concepto de “Cooking on Hot Glass”, una propuesta que desafía los sentidos y transforma la cocina en una danza con el vidrio caliente, creando algo extraordinario a partir de lo cotidiano.
Deer Valley es un lugar conocido por su impresionante belleza natural, sus paisajes vírgenes y su encanto inquebrantable. Aquí, el invierno cubre la tierra de blanco, mientras que los senderos florecen en el verano, haciendo de este refugio de montaña el lugar ideal para desconectar. Pero más allá de sus paisajes, Deer Valley es un centro de creatividad, y el Red Flower Studio es la expresión más pura de esa creatividad. Este espacio no es solo un taller, sino un santuario de arte, donde se celebran las infinitas posibilidades de la imaginación.
El Arte del Vidrio Caliente

El vidrio, en este estudio, no es solo un material; es una extensión del arte, una forma que cambia, se adapta y se reinventa constantemente. En el Red Flower Studio, el vidrio soplado cobra vida en cada esquina, y el calor de las superficies de vidrio se convierte en el lienzo donde los ingredientes se transforman en algo más. El vidrio, a temperaturas que superan los 230°C, se convierte en una herramienta insospechada, una superficie perfecta para cocinar. Es aquí, en este espacio mágico, donde el arte y la gastronomía se fusionan.
El concepto es simple y a la vez fascinante: cocinar sobre vidrio caliente. Al colocar verduras frescas, mariscos o carnes sobre la superficie ardiente, se desata una sinfonía de sonidos y aromas. El sizzle de los ingredientes al entrar en contacto con el vidrio caliente es como un canto que invita a la contemplación. Cada pieza que se coloca sobre esa superficie se transforma de manera inmediata, y el control preciso sobre el calor crea una cocción perfecta, manteniendo los jugos y nutrientes de cada ingrediente.
Cocinar sobre vidrio se convierte en algo mucho más que un proceso culinario. Es un acto de meditación, de inmersión total en el momento. A medida que los ingredientes toman forma y sabor, uno se conecta no solo con el proceso de creación, sino con la materia misma. El vidrio, siempre cambiante, siempre caliente, refleja la naturaleza efímera de la cocina, de la experiencia misma. Cada plato cocinado aquí es una obra de arte única, creada en un instante, desapareciendo tan rápido como se disfruta.
Descubre el Red Flower Studio

Lo que hace que esta experiencia sea aún más especial es el entorno. El Red Flower Studio no solo te invita a interactuar con el vidrio y la gastronomía, sino que te permite sumergirte en la cultura local de Deer Valley. Cada momento es un recordatorio de la tradición del vidrio soplado, de la belleza de los paisajes que me rodean y de la singularidad de crear algo tan hermoso y delicioso a la vez.
Este taller es un viaje sensorial; las texturas, los sabores intensos y los aromas que emergen del vidrio caliente se quedan en la memoria mucho después de que la experiencia haya terminado. Cocinar sobre vidrio caliente en el Red Flower Studio no es solo una actividad, sino una vivencia transformadora, una oportunidad para crear y disfrutar de la belleza en su forma más pura.
Las nuevas fechas para vivir esta experiencia única son el 23 de enero, 22 de febrero y 22 de marzo, y sin duda, cada uno de estos días promete ser una jornada memorable. Si alguna vez te has preguntado cómo se siente crear un platillo de manera tan artística, sobre una superficie tan única, te invito a que lo descubras por ti mismo en el Red Flower Studio, donde cada comida es una obra efímera de arte y sabor.
