
En las montañas donde el silencio respira hondo y el aire parece contener un destello de eternidad, el mes de enero de 2026 traerá una nueva morada para los viajeros que buscan belleza sin estridencias: Lakeside Villa HAKUBA SUI, un refugio que nacerá a la orilla del mítico lago Aoki, como si hubiese sido llamado por la pureza del agua y la serenidad de la tierra.
Allí, en ese rincón preferido de Hakuba donde la naturaleza se expresa con elegancia antigua, tres villas íntimas se abrirán como pétalos frente a un espejo azul profundo.
El lago Aoki —corazón líquido de los Tres Lagos de Nishina— guarda en su forma y en su esencia un magnetismo que pertenece solo a los lugares verdaderamente sagrados. Su contorno, que dibuja suavemente una silueta casi amorosa, abraza un mundo interior de aguas tan transparentes que parecen surgidas de un sueño. Alimentado por manantiales que brotan desde las entrañas de la montaña, el lago mantiene su temperatura como si se aferrara al equilibrio perfecto; incluso en pleno invierno se resiste a congelarse del todo, negándose a perder la posibilidad de reflejar el cielo.

Cuando el viento se contiene y la superficie se aquieta, el lago se convierte en un lienzo impecable donde se duplican los picos altivos del Hakuba Sanzan y la cordillera Ushiro-Tateyama. Es un lugar que cambia de piel con cada estación: en primavera, los cerezos silvestres pintan ribetes rosados alrededor del agua; en verano, las luciérnagas titilan como diminutas antorchas vivas; en otoño, los bosques explotan en una sinfonía ardiente; y en invierno, aves viajeras descienden sobre el lago como si reconocieran en él un hogar temporario.
Esa pureza que todavía conserva —custodiada por normas que protegen sus ecosistemas y su quietud— hace que el tiempo junto al lago avance de otra manera. “Tiempo Aoki”, le dicen algunos, y quienes lo experimentan entienden al instante que allí el cuerpo se relaja y el espíritu encuentra un pulso más lento, más verdadero. La ausencia de motores y el murmullo suave del bosque le otorgan al entorno una tranquilidad que rara vez sobrevive en los destinos populares. Aunque Hakuba está a pocos minutos, aquí uno se siente deliciosamente apartado, como si hubiese descubierto un Hakuba secreto, un Hakuba escondido entre hojas, agua y luz.

Es en este escenario donde Lakeside Villa HAKUBA SUI florece como un santuario contemporáneo. Ofreciendo intimidad absoluta y una conexión sincera con la naturaleza, el proyecto reúne tres villas independientes, cada una acariciada por el borde azul del lago.
Desde sus ventanales, la vista se derrama hacia las montañas como una pintura viva; desde la terraza, el sonido del agua acompaña el descanso con elegancia. Todo está creado para que el huésped se sienta envuelto por la belleza sin esfuerzo: espacios amplios, texturas orgánicas, atmósferas que dialogan con el paisaje y una sensación de calma que se adhiere a la piel.
La villa, comprendiendo el espíritu del lugar, colabora con expertos locales para ofrecer actividades durante todo el año. Así, cada estancia se convierte en un viaje personal, ya sea hacia la aventura o hacia la contemplación.
A solo un cuarto de hora de Hakuba y a una hora de Matsumoto, Lakeside Villa HAKUBA SUI se presenta como una puerta hacia un Japón que respira autenticidad. Es una invitación a habitar la belleza sin prisa, a descansar en un paisaje que parece tallado por la paciencia del tiempo.
