Marimar Torres presenta sus nuevos vinos en Chevere

En un cálido encuentro en el corazón de México, Marimar Torres, la renombrada viticultora y propietaria de Marimar Estate Vineyards & Winery, llevó consigo no solo vinos excepcionales, sino también su legado familiar, su pasión por el arte vinícola y la dedicación que ha puesto en cada botella. Su presencia en México fue un homenaje a su herencia española, un viaje sensorial que nos permitió experimentar la esencia misma de los viñedos del emblemático Viñedo Don Miguel en el condado de Sonoma, California.

Sede del evento, el restaurante Chévere en Polanco se ha consolidado como un referente de la cocina latinoamericana, ofreciendo una experiencia culinaria única que fusiona sabores tradicionales con toques modernos. Con un ambiente cálido y acogedor, su decoración vibrante refleja la esencia de la cultura latina, mientras que su menú resalta platos cuidadosamente elaborados con ingredientes frescos y de alta calidad.

Aquí, con una sonrisa orgullosa, Marimar compartió una de sus frases más célebres: “Cuando nací, ya traía vino en las venas”. Y es que la viticultura es su vida, su historia, y su familia ha cultivado esta pasión a lo largo de generaciones. Esta visita, que celebró el lazo indisoluble entre Marimar Torres y el terroir de sus viñedos, nos presentó cuatro etiquetas que no solo son un testimonio de su dedicación, sino también un viaje a través de los sentidos, una invitación a descubrir la magia que se esconde en cada racimo.

Cada una de estas nuevas creaciones, nacidas del Viñedo Don Miguel, refleja una fusión perfecta entre la tradición vinícola de la familia Torres y la innovación que Marimar ha llevado a sus fincas. Estos vinos, meticulosamente elaborados, nos muestran la riqueza de su terruño y la maestría con la que Marimar ha logrado capturar lo mejor de cada varietal.

El Albariño 2023 es un canto a la frescura de la costa gallega, un vino que despliega una mineralidad vibrante y una acidez perfectamente equilibrada. Con sus notas cítricas y una estructura de sabor que recuerda a las aguas frescas del Atlántico, este Albariño es un reflejo claro del Viñedo Don Miguel, donde la elegancia se fusiona con la naturaleza misma del terroir.

El Tempranillo 2019 es un tributo a la nobleza de una de las variedades más emblemáticas de España. Con su crianza de 24 meses en barricas de roble francés, este vino presenta una estructura robusta, taninos aterciopelados y un perfil aromático que nos transporta a los paisajes de la Ribera del Duero y Rioja Alta. Sus aromas de frutos oscuros, cacao y especias nos invitan a un viaje a través de la historia vinícola de España, mientras que su profundo carácter refleja el microclima ideal del Viñedo Don Miguel.

El Pinot Noir 2021 “La Masía”, por su parte, es una joya que revela el alma de la Borgoña en su máxima expresión. Este vino de baja producción, con fermentación en barricas de roble francés y envejecimiento sobre lías, nos ofrece una delicadeza sublime con notas de frambuesas silvestres, pétalos de rosa y un toque de sotobosque. Su final seductor, con taninos finamente integrados, hace de este Pinot Noir una experiencia sensorial que cautiva y perdura.

Finalmente, el Chardonnay 2023 “La Masía” es un reflejo de la elegancia atemporal. Su fermentación en barricas de roble francés, que aporta un 30% de madera nueva, le confiere una textura envolvente y una acidez vibrante. Las notas de pera madura, almendras tostadas y un toque sutil de vainilla hacen de este vino una pieza magistral, cuya evolución en botella promete sorprender a los más exigentes.

Estos cuatro vinos son el resultado de la visión y el compromiso de Marimar Torres con la calidad, la autenticidad y la sostenibilidad. Cada botella encierra no solo la tradición vinícola de la familia Torres, sino también un profundo respeto por el terroir que les da vida. La viticultura sostenible, que Marimar defiende con pasión, es una parte integral de su enfoque, asegurando que cada vino sea un reflejo fiel de su origen, cultivado con el máximo cuidado por la tierra.

Esta visita a México fue un encuentro con la historia, la pasión y la dedicación de una viticultora que ha logrado fusionar lo mejor de dos mundos: el de la tradición vinícola española y la innovadora viticultura californiana. El evento, celebrado con gran entusiasmo por los amantes del vino y los conocedores de la cultura vinícola, fue una invitación a disfrutar de vinos que no solo son una obra de arte, sino una celebración de la vida, la tierra y el legado familiar. Un brindis por la excelencia, por la familia Torres y por el vino que, como Marimar dice, corre por sus venas.


Leave a comment