
En el corazón palpitante de Boston, donde el bullicio de la ciudad se desvanece como un susurro lejano, se encuentra un refugio de lujo y calma: Avery Bar, en el emblemático The Ritz-Carlton. Un rincón tan acogedor y sofisticado que parece un salón privado, diseñado para acoger a quienes buscan el placer de los pequeños momentos, esos que se saborean lentamente, con la elegancia que otorga el buen gusto.
El ambiente de Avery Bar es una invitación al descanso, a la conversación sin prisas. Las luces suaves y los detalles refinados evocan la calidez de un hogar, un espacio donde cada gesto se siente pensado para tu confort. Aquí, entre las paredes de este elegante oasis, se desatan los sentidos, como si cada elemento estuviera diseñado para envolverte en una experiencia inolvidable.

Con una carta de cócteles que se eleva a la categoría de arte, Avery Bar no es solo un lugar para beber, sino para experimentar. Los cócteles, cuidadosamente preparados, son un diálogo entre la tradición y la innovación, cada uno como un pequeño poema líquido que despierta los sentidos. Pero no solo los tragos son una promesa de deleite, sino también los platillos que comparten protagonismo en este escenario gastronómico.
Uno de los tesoros que te espera es el Seared Duck Bao. En cada bocado, el contraste de la piel crujiente del pato con la suavidad del pan al vapor transporta a un equilibrio perfecto de sabores. Acompañado de daikon, cebollinos frescos y un toque de gochujang mayo, es una sinfonía de texturas y notas que juegan entre la suavidad y el picante, el fresco y el profundo. Un plato para compartir, pero que, en realidad, invita a la tentación de no hacerlo.
Los Tempura Salt and Pepper Mushrooms son una explosión de sensaciones en cada bocado. Los champiñones, crujientes por fuera y jugosos por dentro, se bañan en una tempura dorada que contrasta con la suavidad de los trozos de tofu y la frescura de los trozos de aguacate. Los shishitos y los jalapeños añaden un toque de picante que se equilibra con el ajo y la chalota, creando una armonía de sabores que invita a repetir sin cesar. Un plato que, con cada elemento, te invita a descubrir algo nuevo.

Abrir una botella de burbujas en Avery Bar es como romper el silencio de la espera y dar paso a la celebración. El sonido del corcho al liberarse del cuello de la botella anuncia el comienzo de un momento especial. Las burbujas que suben lentamente en la copa parecen danzar en el aire, reflejando la luz suave del ambiente, mientras el primer sorbo acaricia el paladar con su frescura. Es un brindis a la vida, al lujo sutil de disfrutar lo sencillo y lo sublime, mientras el ambiente de Avery te envuelve en su elegancia serena.
Es aquí, en The Ritz-Carlton, Boston, donde los detalles cobran vida. Cada bebida, cada plato, cada conversación es un capítulo más en una historia de placer y sofisticación, un lugar donde el tiempo parece detenerse para que lo único importante sea el instante.
