
En el corazón de Haro, entre calles que han aprendido a medir el tiempo en vendimias y conversaciones largas, un antiguo palacio barroco del siglo XVIII se prepara para volver a la vida. Muy pronto, Palacio de los Ángeles abrirá sus puertas como un nuevo santuario del lujo pausado, donde el vino, la gastronomía y la belleza cotidiana marcarán el ritmo de la experiencia.
Desde fuera, el edificio conserva la solemnidad serena de quien ha visto pasar siglos. Al cruzar el umbral, el relato cambia: la historia dialoga con un diseño contemporáneo, limpio y silencioso. Aquí, todo parece conducir —inevitablemente— hacia la mesa.

Si algo define el espíritu de Palacio de los Ángeles antes incluso de su apertura, es su vocación gastronómica. La cocina será el verdadero corazón del hotel, un espacio donde La Rioja se expresa sin artificios, con respeto profundo al producto, al origen y al vino. La propuesta culinaria estará en manos de los Hermanos Echapresto, galardonados con con estrellas Michelin, referentes absolutos de la alta cocina riojana contemporánea, cuya mirada honesta y esencial ha redefinido la manera de entender el territorio a través del sabor.
En este edén sibarita, la gastronomía será una forma de habitar el lugar. Una cocina que nace del viñedo, del huerto, del tiempo y de la memoria; que entiende el vino como eje narrativo. Cada plato, cada copa, cada gesto estará pensado para celebrar la identidad de La Rioja Alta desde la sencillez bien entendida y el placer consciente.

El hotel se articulará en torno a distintos espacios gastronómicos, concebidos para distintos momentos del día y del ánimo: desde encuentros informales al caer la tarde hasta cenas que se alargan sin prisa, entre botellas memorables y conversaciones que no miran el reloj. Una invitación a quedarse, a probar, a volver.
Más allá de la mesa, Palacio de los Ángeles propone una manera distinta de descubrir Haro: una Rioja elegante y silenciosa, donde el viajero se deja llevar entre paseos por viñedos, desayunos luminosos, tardes de descanso y noches que saben a vino viejo y pan recién hecho. Un destino que busca revelar poco a poco la riqueza de un territorio que vive profundamente ligado al placer de compartir.

La apertura este marzo 2026 de el Palacio de los Ángeles, miembro de The Leading Hotels of the World, marcará un nuevo capítulo en la hospitalidad de La Rioja. Un lugar pensado para quienes entienden el viaje como una experiencia sensorial completa; para quienes saben que el verdadero lujo está en el tiempo, en el sabor y en la autenticidad.
Muy pronto, Haro tendrá una nueva dirección imprescindible. Y todo apunta a que, una vez que hayamos pasado el umbral del hotel y nos hayamos sentado a su mesa, nadie querrá levantarse.

Para más información: Palacio de los Ángeles