“La Ruta del Sabor: Parte 2” convirtió las calles de Polanco en un escenario donde la gastronomía, el vino y la conversación se entrelazaron durante una tarde diseñada para celebrar el placer de descubrir sabores desde distintas miradas culinarias. En esta nueva edición, Casa Madero reunió a invitados especiales para un dine-around que recorrió algunos de los espacios más vibrantes de la zona, creando una experiencia donde cada parada revelaba una personalidad distinta y un maridaje cuidadosamente pensado.




La tarde comenzó en el rooftop de The Royal Thai Spa, sobre Avenida Masaryk. Desde las alturas, Polanco se extendía entre terrazas, árboles y edificios bañados por la luz del mediodía. El ambiente relajado del rooftop marcó el tono perfecto para iniciar el recorrido: una selección de quesos, fruta fresca y pequeños bocados que encontraban armonía junto al Gran Reserva Chardonnay 2025 de Casa Madero. El vino, elegante y vibrante, desplegaba notas cítricas, fruta blanca y una frescura mineral que acompañaba perfectamente la suavidad de los quesos y la dulzura natural de la fruta. Había una ligereza sofisticada en ese primer momento, una sensación de pausa antes de comenzar el recorrido culinario por la ciudad.




La segunda parada llevó al grupo hacia Estoril Polanco, uno de esos restaurantes clásicos que forman parte de la memoria gastronómica de la ciudad. Ahí degustamos su emblemático taco de camarón con perejil frito, una combinación donde la frescura del marisco y la textura crujiente del perejil encontraban equilibrio absoluto. El maridaje llegó con V Rosado 2025 de Casa Madero, un vino expresivo y refrescante que aportaba notas frutales y una acidez brillante que realzaba la ligereza del camarón y la intensidad aromática del plato. La combinación transmitía esa energía luminosa y relajada que define las mejores tardes en Polanco.




El recorrido continuó en Kai Sushi Bar, un espacio donde la precisión japonesa dialoga con una estética contemporánea y sofisticada. Ahí disfrutamos un sushi de atún coronado con tempura crocante, donde las texturas se convertían en protagonistas: la suavidad limpia del atún contrastaba con el crujiente ligero del tempura en una composición perfectamente equilibrada. El vino espumoso de Casa Madero aportó frescura, mineralidad y una burbuja elegante que limpiaba el paladar y elevaba cada bocado. El contraste entre la delicadeza del sushi y la vivacidad del espumoso creaba una armonía particularmente seductora.




Más tarde, Parole Polanco nos recibió con una atmósfera teatral y vibrante donde la cocina italiana encuentra una expresión sofisticada y contemporánea. Sobre la mesa comenzaron a desfilar distintas pastas y risottos elaborados con ingredientes como langosta, trufa y tinta de calamar. Cada platillo encontraba profundidad desde la intensidad de sus sabores y la riqueza de sus texturas. El Gran Reserva Malbec 2021 de Casa Madero acompañó perfectamente esta parte del recorrido con su estructura elegante, notas de frutos negros, especias y taninos sedosos que dialogaban con la intensidad de la trufa y la profundidad marina de la tinta de calamar. Había una sensación de opulencia perfectamente equilibrada entre vino, cocina y ambiente.




La siguiente parada fue Mestiza, donde la cocina mexicana contemporánea encontró protagonismo a través del taco de short rib presentado como parte de su Festival del Taco. El platillo ofrecía una carne suave y profundamente sabrosa, envuelta en una tortilla que absorbía perfectamente cada matiz del guiso. El Merlot 2023 de Casa Madero aportaba notas aterciopeladas, fruta madura y una estructura amable que acompañaba la intensidad del short rib con absoluta naturalidad. La combinación resaltaba la versatilidad del vino y la riqueza de la cocina mexicana contemporánea.




El cierre del recorrido tuvo lugar en RosaNegra Polanco, uno de los espacios más vibrantes y escenográficos de la zona. Ahí llegó el momento más dulce de la tarde: un espectacular postre flameado compuesto por merengue, galleta y helado. La mezcla entre temperaturas, texturas y el toque caramelizado del flameado construía una experiencia profundamente indulgente. Acompañado nuevamente por el Merlot 2023 de Casa Madero, el contraste entre el dulzor del postre y las notas maduras del vino tinto generaba una armonía inesperada y deliciosa. El vino aportaba profundidad y equilibrio, permitiendo que cada elemento encontrara su espacio dentro del maridaje.
A lo largo de todo el recorrido, Casa Madero se convirtió en el hilo conductor de la experiencia. Fundada en 1597 en Parras, Coahuila, la vinícola más antigua de América continúa consolidándose como una de las grandes referencias del vino mexicano contemporáneo. Su capacidad para producir etiquetas elegantes, expresivas y profundamente conectadas con el terroir mexicano permitió construir maridajes que acompañaban cada propuesta gastronómica desde distintas perspectivas: frescura, estructura, mineralidad o profundidad.
“La Ruta del Sabor: Parte 2” fue una invitación a descubrir Polanco a través de sus mesas, sus cocinas y sus vinos; una tarde donde cada parada construyó una narrativa distinta y donde el vino se convirtió en el lenguaje que unió sabores, conversaciones y experiencias memorables.
